Tener un hijo es uno de los momentos más felices en la vida de una mujer, pero tras el parto muchas mujeres desean saber que pueden hacer para recuperarse de los cambios sufridos por su cuerpo. Modificación del peso, manchas en la piel, estrías o flacidez en el abdomen son algunas de las secuelas que se dan frecuentemente en las mujeres tras la maternidad.
Estos efectos, tratados a tiempo, pueden ser evitados o minimizados, como saben en el Instituto Tapia. Por eso nos proponen, primero, prevenir algunos de estos cambios físicos, y segundo, mejorar con algunos tratamientos muchos de los efectos negativos del embarazo en el cuerpo de la mujer.
MANCHAS
Se inician una serie de tratamientos encaminados a contener su aparición o para disminuir las manchas a fin de que no sean visibles. Estos tratamientos incluyen: el uso de efectivos despigmentantes locales, la correcta protección solar, los peelings, o la luz láser.
ESTRÍAS
Para evitar la aparición y mejorar la evolución de las indeseables estrías, se realizan diferentes técnicas en las zonas afectadas, que incluyen los peelings, la dermo-abrasión y la terapia con láser.
EL CUERPO
Sin duda en el control del peso, el ginecólogo de cada paciente juega un papel importante. En el Instituto Tapia también se controlará este aspecto y se recomendará la técnica de drenaje linfático más apropiada y el uso de las prendas adecuadas de vestir. Con esto lograremos el mejor comportamiento de los diferentes tejidos del cuerpo
durante todo el embarazo y el postparto.
Pasados como mínimo seis meses del parto o finalizada la lactancia, el especialista del Instituto Tapia, le podrá recomendar diferentes técnicas quirúrgicas para la recuperación de la forma del cuerpo, del abdomen o las mamas.
LA MAMA
Si se ha quedado una gran glándula mamaria y está caída, entonces con los propios tejidos blandos a manera de “auto prótesis”, se realiza la técnica de la péxia mamaria o la reducción mamaria. Así se consigue recuperar esa forma, volumen, y posición estética de la mama que se desea. Esta intervención deja una cicatriz que rodea la areola y una en sentido vertical hacia el surco mamario.

