Más ocio, más descanso hacen que algunos comamos más en estos meses de verano. Han llegado los helados, las comidas fuera de casa o los aperitivos en terrazas.
¿Cómo conseguir reducir nuestro apetito? Todos los expertos recomiendan moderación en nuestras dietas. Te recordamos algunos consejos que pueden ayudarte a la hora de disminuir tu ingesta de calorías.
Un vaso grande de agua
Demostrado. El agua hincha el estómago y hace que comas menos. Pruébalo. Rellena un vaso grande con agua fresquita, pura y rica. Bebe antes de llevarte el primer alimento a la boca y verás como no tienes tanta hambre.
Fruta
Cualquier fruta pero especialmente las más típicas y agradables en verano, como la sandía o el melón, te ayudarán a calmar tus ganas de ir a la nevera, fundamentalmente entre comidas. Eso sí, que sea fruta bien seleccionada y en buen estado de maduración.
5 comidas al día
Si en lugar de 3 comidas al día, haces 5 paradas más pequeñas para comer y repartes la misma cantidad de calorías pero en 5 tomas, te sentirás mejor y con menos apetito. Junto a las 3 comidas principales, agrega otra en la que consumas esa fruta que hemos comentado, algún lácteo o incluso un poco de jamón o pavo.
Chicles
Algunas personas aseguran que funciona. Mascar un chicle de tu sabor preferido nos tranquiliza y hace que las horas entre comida y comida se hagan más cortas.
Un buen desayuno
Dice un dicho muy nuestro: Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo. Pues bien, si te detienes un poco más en el desayuno y además de una tostada y un café rápido, le agregas de vez en cuando algo más de proteínas y cereales, verás como regulas esas ansias de comer más todo el día.
¿Qué trucos usas tú para reducir tu apetito?

