Cuando el calor apremia sacamos del armario sandalias y zapatos abiertos, y es entonces cuando nos damos cuenta de lo descuidados que tenemos nuestros pies.
Para que esto no nos pase y para tener unos pies sanos, es importante cuidar de los pies a lo largo de todo el año, y no sólo cuando vayamos a exponerlos.
Para ello, hoy te damos unos consejos para el cuidado de los pies. ¡No te los pierdas!
Como cualquier parte del cuerpo, los pies necesitan un cuidado constante: es suficiente dedicar cada día un poco de tu tiempo al cuidado de los pies y realizar una vez por semana una limpieza profunda.
Cuidado de los pies: las uñas
Por lo que respecta las uñas, es importante mantenerlas cortas.
En el caso de que quieras pintártelas, para que además de bonitas estén sanas, es importante darles un respiro de vez en cuando y dejarlas sin pintar; puedes aprovechar algunos días de trabajo en los cuales no tengas que llevar calzado abierto.
Cuidado de los pies: la piel
Las grietas en la piel de tus pies son síntoma de deshidratación de la zona y es muy importante cuidarlas, ya que pueden llegar a ser profundas e infectarse.
Para ello es fundamental hidratar los pies cada día y realizar un tratamiento exfoliante como mínimo una vez por semana.
Cuidado de los pies: la rutina semanal
El cuidado diario de los pies es muy importante para mantenerlos sanos y perfectos.
A diario tenemos que lavarlos con jabón y abundante agua, prestando atención a la hora de secarlos: no tenemos que descuidar la parte que está entre los dedos, si no es posible incurrir en infecciones.
Un aspecto muy importante para el cuidado de los pies es el calzado: tenemos que escoger zapatos flexibles que dejen transpirar el aire y, si es posible, utilizar modelos distintos a lo largo de la semana ya que es fundamental airear los zapatos después de cada uso.
Cuidado de los pies: la limpieza profunda
Lo que necesitas para tu rutina semanal de cuidado de los pies es un recipiente con agua tibia y sal, una piedra pómez, un exfoliante para los pies, una toalla, un cortaúñas, una crema hidratante y un spray refrescante.
El primer paso es dejar los pies a remojo en el bol de pedicura con agua tibia y sal durante 10 minutos: de este modo ablandamos las asperidades de la piel. Guardamos el recipiente y el agua para el paso sucesivo.
En segundo lugar, pasado el tiempo indicado, retiramos los pies del agua, aplicamos el exfoliante y masajeamos los pies; una vez que hayamos masajeado todo el pie, eliminamos el exfoliante metiendo otra vez los pies en el agua y eliminando la piel muerta con la piedra pómez.
Para aliviar la hinchazón y refrescar los pies, retiramos el agua del recipiente y volvemos a llenarlo de agua limpia y tibia, añadiéndole unas gotas de aceite de lavanda, y sumergimos nuevamente los pies.
El último paso de nuestra rutina semanal para el cuidado de los pies es secarlos bien, prestando atención a las zonas entre los dedos, y aplicar la crema hidratante masajeando pies y tobillos; para completar la rutina, corta y lima las uñas, aprovechando que están más suaves gracias a haberlas dejado en remojo.
Siguiendo estos simples consejos para el cuidado de los pies, reducirás las asperezas y podrás lucir unos pies sanos e impecables. ¡Pruéba y cuéntanos tu experiencia!

