La mayoría de las personas que trabajan en las oficinas pasan casi 8 horas diarias sentadas delante de un ordenador y la única actividad física que realizan es la de los dedos al teclear, levantar el teléfono y la de las piernas en el caso de que se vaya al despacho que está al lado.
Mantenerse en forma en la oficina es complicado y el resultado de este estilo de vida diario es el aumento del estrés, la acumulación de grasa en las zonas críticas del cuerpo, la mala circulación sanguínea y dolores musculares a la espalda y en las piernas.
Hoy te contamos cómo hacer más ameno el día en la oficina, reduciendo los efectos negativos que implica pasar 8 horas al día en el mismo ambiente. Te presentamos como mantenerse en forma en la oficina, ¡no te lo pierdas!
Pasando tanto tiempo en la oficina lo más importante es la postura que ocupamos en nuestra silla delante del ordenador: hay que intentar mantener la espalda recta y no acercarnos demasiado a la pantalla del ordenador, para evitar molestias a los ojos.
Si tenemos la oportunidad, nos vendría bien levantarnos de vez en cuando y dar pequeños paseos por la oficina: dos minutos por vez son suficientes para relajarnos y también aclarar las ideas. De esta forma, al volver a nuestra mesa, mejoraremos también nuestro rendimiento y podremos ver ciertos errores que, estando trabajando continuamente en el mismo proyecto, seguramente no notaríamos.
Es importante desconectar de vez en cuando y tomarse un respiro para un mini-descanso.
Ejercicios para mantenerse en forma en la oficina
Si dispones de un despacho propio o tu mesa está un poco apartada puedes hacer unos pequeños movimientos que te ayudarán a mantenerte en forma sin moverte de tu escritorio.
- Empezamos con un ejercicio para la espalda: estando sentados en la silla con la espalda recta, levantamos los hombros con los brazos pegados al cuerpo hasta llegar casi a la altura de las orejas. Mantenemos la posición unos segundo y volvemos a la postura inicial.
- El siguiente ejercicio que te proponemos sirve para reafirmar los glúteos: siempre estando sentados en la silla los apretamos manteniendo la postura unos segundos y luego nos relajamos.
- Para reafirmar los glúteos también es útil sentarse y levantarse de la silla el mayor número de veces.
- Estando siempre sentados en la silla y apoyando los pies en el suelo, levantamos los talones lentamente y volvemos a la posición inicial; de esta forma ejercitamos los gemelos sin siquiera mover un dedo.
- El ejercicio anterior puede realizarse también estando de pie: en este caso es aconsejable situarse cerca de una mesa o de una pared para sujetarnos en el caso de que perdamos un poco el equilibrio.
También te proponemos otros ejercicios para que puedas mantenerte en forma en la oficina, pero en este segundo caso necesitarás un poco de espacio (y de privacidad si prefieres)
- Apoya las manos a los lados de tu cadera y da un paso hacia delante extendiendo la pierna que se queda fija en el puesto lo máximo posible. Una vez que la pierna que ha dado el paso forme un ángulo de 90º vuelve a la posición inicial (para eso tienes que hacer el mismo movimiento pero hacia atrás.
- Apoya la espalda a la pared y separa un poco los pies. Dobla las rodillas para que las piernas formen un ángulo de 90º y mantén la postura hasta que puedas, luego vuelve lentamente a la posición inicial.
- Extiende los brazos hacia delante hasta que formen un ángulo de 90º, luego dobla lentamente las rodillas hasta que formen un ángulo de 90º. Mantén la posición unos segundos y vuelve lentamente a la postura inicial.
El síndrome del Edificio Enfermo
El trabajo presenta de por sí muchas dificultades: las interacciones con los compañeros de trabajo, la entrega a tiempo de proyectos, las peticiones de los jefes… Además de estas dificultades “técnicas”, nuestra vida en la oficina se ve afectada por problemas relacionados con las condiciones físicas que tenemos en las oficinas.
Los efectos del día a día del trabajo en nuestros cuerpos se reúnen en el llamado Síndrome del Edificio Enfermo y su efecto principal es la disminución de nuestra productividad y de nuestra motivación.
Las causas de este problema se pueden resumir en tres puntos claves:
- El aire acondicionado es la mayor fuente de microorganismos que causan alergias, problemas respiratorios y molestias en la vista. La solución es una revisión periódica de los filtros y una limpieza profunda a vapor, pero también el menor utilizo de estos aparatos.
- Las fotocopiadoras emiten unos gases que producen dolores de cabeza, fatiga y problemas respiratorios. Para solucionar este problema lo mejor es colocar las máquinas fotocopiadoras en un cuarto aislado de lo que es el normal ambiente de trabajo.
- Los equipos eléctricos y electrónicos, como ordenadores, fluorescentes y otros objetos conectados a tomas de corriente, generan electropolución: los campos electromagnéticos alteran nuestro organismo y nos causan cansancio, irritación en los ojos y alteración de los nervios. Este problema se soluciona posicionando aparatos que generan iones negativos que contrarresten la energía estática.
Aprende a cuidarte gracias a nuestros trucos y consejos para mantenerte en forma en la oficina.

