El frío ya está aquí. Y ha llegado el momento de tomar medidas para proteger nuestra piel para que las inclemencias del invierno no hagan mella en su salud y belleza.
Con algunos sencillos gestos puedes proteger tu piel del frío. Las bajas temperaturas, el aire y las inclemencias del invierno hacen que la piel se reseque y sufra, pediendo frescura. Las manos y la cara son los puntos en los que más mella hace esta estación, por lo que debemos prestarles especial cuidado.
Por supuesto, en invierno hay que seguir con la rutina de limpieza, tonificación e hidratación, exfoliando de una a tres veces por semana, según el tipo de piel. Pero además, las bajas temperaturas nos hacen tomar una serie de medidas para proteger y cuidar la piel en invierno. Toma buena nota de los consejos básicos para proteger la piel del frío.
Contra el frío: hidratación.
Es importantísimo mantenerse hidratados cuando hace más frío, porque la piel se seca muchísimo más y necesitamos más agua para mantenerla elástica y en buena forma. La hidratación comienza de dentro hacia fuera, por eso, hay que esforzarse en beber más líquido, y llegar a los 2litros. Menos mal que el té y las infusiones calentitas también vale :-)
Mantener la hidratación en la piel
Para proteger la piel del frío es importante, además, utilizar un producto hidratante todo el día que combata la sequedad que produce el frío.
Mimar las manos con bajas temperaturas
No olvides también aplicar crema hidratante en las manos, que sufren muchísimo con las bajas temperaturas, ya que –junto al rostro- es la parte del cuerpo más expuesta. Los guantes son tu mejor aliado siempre que estés en exteriores.
Proteger los labios del frío
Los labios necesitan protección especial contra el frío, ya que s muy delgada y frágil. Hazte con una barra hidratante y aplícala varias veces al día para evitar que se te sequen.
Cuidar la piel de alrededor de los ojos
La piel del contorno de ojos también merece también un cuidado especial, ya que es muy frágil. Un buen contorno de ojos hidratante y protector ayudará a que no sufra esta zona.
Un refuerzo de hidratación contra el frío
Usa una o dos veces por semana una mascarilla ultra-hidratante para que tu piel se recupere y se mantenga elástica e hidratada.
Evitar el agua muy caliente
Siempre es conveniente evitar el agua muy fría o el agua muy caliente, porque traumatiza la piel y puede causar que se rompan pequeños vasitos. Ya sabemos que en invierno no te vas a dar una ducha helada, pero tampoco abuses del agua demasiado caliente. Mejor templada.
Cuidado con la calefacción
La calefacción reseca mucho el ambiente, y eso es pésimo para tu piel. Intenta mantener la calefacción a una temperatura coherente, unos 20 – 21º. Tu piel y el medio ambiente lo agradecerán. Además, procura humedecer el ambiente para que no sea tan seco, puedes usar un humificador.
Ojo con las pieles sensibles.
Las pieles sensitivas o con tendencia a las rojeces deben evitar productos con fragancias fuertes, colores fuertes y otros irritantes, especialmente ahora que el frío las hace todavía más sensibles.
Y cuidar también la alimentación.
Para protejer la piel del frío es importantísimo también que no descuides la ingesta de vitaminas procedentes de la fruta fresca. En invierno no apetece tanto comerla pero piensa que hay frutas invernales deliciosas. Ah, y si es con piel, mejor que mejor, ya que ahí es donde más concentración de vitaminas hay.
Como ves, hay múltiples consejos para proteger la piel del frío. Es cuestión de constancia para que tu piel no sufra las inclemencias del invierno.

