El estrés es uno de los males del mundo en el que vivimos hoy en día. Para paliar las manifestaciones que puede tener el estrés en nuestro cuerpo y ayudarnos a relajarnos, podemos valernos de algunos métodos kinesiológicos.
La kinesiología, por definición, es el método que reequilibria y refuerza nuestra fuerza vital y capacidad de autosanación. Es un sistema que nos permite mejorar la salud de nuestro cuerpo y lograr el equilibrio identificando y manipulando los puntos en los que el organismo está bloqueado. Te contamos cómo utilizarla para acabar con el estrés.
Ciertas maniobras de la kinesiología pueden ayudarnos a conseguir luchar contra el estrés que nos amenaza en la vida diaria. Relajarse y reencontrar el equilibrio es relativamente sencillo a través de técnicas de masaje, aunque siempre se lograrán mejores resultados si se cuenta con el test previo de un especialista.
Taping en malares
A través de esta maniobra de kinesología vamos a conseguir evitar que los problemas sentimentales o de excesivo estrés nos produzcan somatizaciones físicas y dañen nuestra salud.
Para realizar esta maniobra anti estrés debemos relajarnos y sentarnos o tumbarnos cómodamente y mientras pensamos en nuestros problemas de forma positiva (buscando solución) realizamos pequeños tapings o golpecitos con los dedos índices y medios en los pómulos.
Maniobra Básica de equilibrio.
Esta maniobra de kinesología nos ayudará a encontrar el equilibrio vital que muchas veces nos hace perder el estrés del día a día. Para realizarla, debemos hacer pequeños círculos con los dedos índice y medio justo debajo del punto donde las clavículas se insertan con el esternon (punto 27 de riñón en acupuntura).
Anclaje de Cook
Esta maniobra para controlar el estrés y sus sintomologías se divide en dos partes.
- Nos relajamos tumbados o sentados. Apoyamos el tobillo derecho sobre el pie izquierdo (cruzando ligeramente las piernas). Extendemos los brazos delante de nosotros, cruzamos las manos y las juntamos entrecruzando los dedos. Giramos los brazos hasta apoyarlos en el pecho. Colocamos la lengua sobre el paladar y realizamos una ligera presión en la inspiración, relajando la presión en la expiración sin despegar la lengua del paladar en ningún momento. Nos relajamos unos minutos en esta posición.
- Partiendo de la posición anterior descruzamos brazos y piernas. Extendemos los brazos con las palmas abiertas. Imaginamos que cada una de nuestras manos representa uno de nuestros hemisferios. Seguimos relajados y lentamente vamos juntando las manos frente a nosotros hasta que se toquen las puntas de nuestros dedos. En esta posición nos imaginamos que nuestros hemisferios están totalmente compenetrados y relajados en un solo ente. Mantenemos la posición, relajados, durante unos minutos.
Como se puede ver, es muy sencillo relajarse y combatir el estrés con estas pequeñas maniobras de kinesología, que deberán siempre estar aconsejadas por un experto que previamente realice el test kinesológico.

